Ir al contenido principal

¿Qué significan los ritos?

Los ritos no son el centro. Ni los modos, ni las formas, ni las tradiciones. El Dios revelado por su propia palabra indica que busca una relación íntima, genuina, contínua y sincera con cada ser humano. Si uno lo permite, El nos habla a nuestra conciencia, en la meditación y la oración, despojada de formalismos vacíos. Es que los ritos, el legalismo y la religiosidad esconden mucha hipocresía y a veces de tan estáticos largan el mismo olor a humedad y tristeza que tienen las estatuas de los rincones religiosos. 
Cuestionar y revisar estos asuntos puede ofender y poner agresivos a algunos por el temor a haberse equivocado en sus convicciones y estructuras mentales. 
Cuando se confronta a ese tipo de personas pueden suceder dos cosas: o se arrepienten humildemente y entregan su corazón a Jesús, creyendo en él como su único y suficiente salvador; o sino se aferran a sus amuletos, ídolos o razonamientos, levantando una muralla de religiosidad para encarcelarse a sí mismos. Un corazón cautivo pierde la esperanza, no tiene fe, no discierne. 
Quiero que tengas vida, y vida en abundancia.
Sólo naciendo de nuevo, recibiendo a Jesús en el corazón, podemos tener libertad de los paradigmas socioculturales, mandatos familiares y ataduras emocionales y espirituales. 

Relato documentado en el libro de Hechos 21:17-36Reina Valera Contemporánea (RVC):

Arresto de Pablo en el templo

Cuando llegamos a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con mucho gozo. Al día siguiente entramos con Pablo en casa de Jacobo. Allí estaban reunidos todos los ancianos.  Después de saludarlos, Pablo les habló de su ministerio, y con mucho detalle les contó lo que Dios había hecho entre los no judíos. Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios y le dijeron: «Hermano Pablo, ya hemos visto cuántos miles de judíos han creído, todos ellos celosos de la ley. Lo que aquí se ha sabido es que a los judíos que están entre los no judíos los enseñas a renegar de las enseñanzas de Moisés, y que les dices que no circunciden a sus hijos ni observen nuestras costumbres. ¿Qué dices a esto? Seguramente ya se sabe que has venido, así que te recomendamos hacer lo siguiente: Hay entre nosotros cuatro hombres que están obligados a cumplir un voto. Ve y purifícate con ellos, y paga para que les rasuren la cabeza. Así todos comprenderán que no es cierto lo que supieron acerca de ti, y que también tú obedeces la ley. En cuanto a los creyentes no judíos, nosotros ya les hemos escrito y les recomendamos que no observen nada de esto, sino que se abstengan solamente de comer lo que se sacrifica a los ídolos, que no coman sangre ni animales ahogados, ni incurran en libertinaje sexual.» Pablo tomó consigo a aquellos hombres, y al día siguiente se purificó con ellos y entró en el templo para dar a conocer los días cuando se cumpliría la purificación y se presentaría la ofrenda por cada uno de ellos.

Cuando estaban por cumplirse los siete días, unos judíos de la provincia de Asia lo vieron en el templo, así que alborotaron a toda la multitud y lo aprehendieron, al tiempo que gritaban: «¡Varones israelitas, vengan a ayudarnos! Éste es el hombre que por todas partes anda esparciendo sus enseñanzas en contra del pueblo, de la ley y de este lugar. Y no sólo eso, sino que ha metido a unos griegos en el templo, con lo que ha profanado este santo lugar.» Y es que en la ciudad ya habían visto a Pablo con Trófimo, el de Éfeso, y pensaban que Pablo lo había metido en el templo. Así que había mucha inquietud en toda la ciudad; la gente se agolpó y se apoderó de Pablo, y entre todos lo sacaron del templo a rastras, y enseguida cerraron las puertas, pues querían matarlo. Pero se dio aviso al tribuno de la compañía, de que había mucho alboroto en la ciudad de Jerusalén, y éste tomó soldados y centuriones, y se fue tras ellos. Cuando la gente vio al tribuno y a los soldados, dejó de golpear a Pablo. Entonces llegó el tribuno y lo aprehendió, y ordenó que lo encadenaran; luego le preguntó quién era y qué había hecho. Entre la multitud, unos gritaban una cosa, y otros, otra; y como a causa del alboroto el tribuno no podía entender nada con claridad, mandó que lo llevaran a la fortaleza. Al llegar a las gradas, los soldados tuvieron que llevarlo en vilo, pues la multitud estaba muy violenta, y todo el pueblo que venía detrás gritaba: «¡Mátenlo!»

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Qué significa voz de Dios, y no de hombre?

"Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó.  Y el pueblo aclamaba gritando: !!Voz de Dios, y no de hombre!   Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos." (Hechos 12:21 al 23) En todo lo que haga, si verdaderamente he muerto a mí mismo, soltando falsas y momentáneas seguridades de este mundo, intentaré manifestar la gloria de Dios habitando en mí.  El aspecto exterior no provoca cosas perdurables, sólo impresiones momentáneas. La superficialidad deja al descubierto un corazón caído cuando ni bien se la raspa un poquito. La integridad en cambio permanece como tal hasta la última partícula.  He decidido voluntariamente someterme al moldeo constante de Dios para que mi interior más íntimo, mi ser fundamental, aunque al principio sea pequeño, al menos sea de una sola pieza, para convertirse en una roca, más sólida que brillante quizás.  Cualquier cos...

¿Qué significa Futuro maravilloso?

Al hombre que vio en el espejo casi lo desconoce. Algunas canas, arrugas que surcaban la frente eran como de otra cara, porque sus ojos no habían envejecido. Al contrario tenía más luz que la que recordaba en su juventud y más que en la que veía en casi toda la otra gente. El sol y el agua del mar habían dejado sus huellas del último naufragio. Así también algunos golpes de sus carceleros. Casi ni se acordaba de eso. La mano, esa picadura de serpiente. Desde ese encuentro con la luz enceguecedora, su vida salió impulsada a atravesar tierras y mares imposibles, casi no podía distinguir qué era material o espiritual. Recordaba que era humano cuando se agotaba, recién ahí llegaba a distinguir qué era entusiasmo, emoción o temperamento. Pero, vez tras vez repasaba la lección en la que debía  de aprender que la clave del punto de partida de su jornada estaba en la meditación en intimidad. No moverse hasta que el maestro hable. En Tarso, sentía que era un hacedor de circunstancias. Un...

¿Con quiénes no debo hablar de mis problemas?

Los problemas son simplemente situaciones en las que se nos desafía a combinar las herramientas adquiridas a través del aprendizaje y la experiencia, junto con la capacidad de incorporar nuevas distinciones. Así sorteamos ese desafío que nos pone en un nuevo nivel a la espera de otro desafío para seguir creciendo como personas o equipo. Los problemas van a aparecer siempre y bienvenidos son porque indican que estamos vivos. Sólo los muertos no tienen problemas.  Aceptar que renunciar a la autosuficiencia para poder avanzar en nuestras metas y objetivos es de inteligentes. También es de inteligentes ser prácticos a la hora de buscar las mejores opciones y no andar llevando nuestros problemas a cualquier parte o buscando socios "ancla" que nos terminen estacando en la queja improductiva.  Es bueno al menos saber primero con quiénes NO debo hablar de mis problemas. 1) No debería hablar de mis problemas con quien nos dice lo que queremos oír. Es una pérdida de tiemp...